Como todo prometido, tiene algún día cumplido.
Prometí mi caminante pero no es el más seguido,
se trata de una mujer caminante de los buenos,
salio de un llano inmenso con sus sabanas y esteros y,
al abandonar su tierra pensó en ciudad de cerros,
imaginando tal vez la experiencia de un viajero,
al cruzar el rìo Apure con el puente y,
su riachuelo con el crecido mas grande abandono el llano adentro,
pasando por guayabal,
la negra y camagùan,
diciendo adiós a las tierras a las que ama de verdad,
paso luego calabozo, quizás fue donde despertó, porque el viaje se hizo largo y un largo sueño se echo, despertó luego a la una llegando creo a Maracay, puès la compañera de asiento llevaba un celular que sonaba a cada rato no permitìa descansar, luego pidió el favor a la señora muy bien permitame su teléfono y se lo arreglare bien, llevaba alarma parejo quizás también a graner al quitarlas pues toditas a dormir como un bebè, siguió el viaje hacia Caracas a dormir sin detener y cuando se diò cuenta ya estaba en la capital, deseando llegar a casa de su amiga a descansar, ja ja ja ja y para sorpresa suya màs no se pudo esperar puès en el mismo momento, que acababa de llegar se consiguió la sorpresa de salir a celebrar el cumpleaños pendiente de una amiga del hogar, eran todas unas doñas de la tercera edad fue una experiencia bonita que vale la pena contar, transmitían una alegría y ànimo por demás, antes de empezar la rumba nos fuimos a caminar en el parque los caobos que quedaba por allá, luego de caminar una hora hay si a celebrar el cumpleaños pendiente de la señora Ana, tendría quizás unos 60 o quizás cumpliendo mas pero por ser tan alegres mas no se habría de notar, todas parecían muchachas quizás de mas poca edad por la alegría transmitida no se les notaba mas, bailaban y recitaban poesías y demás cantaron un popurrí, ayyyyy Dios no lo he de explicar porque la piel se me eriza de tan solo imaginar aquel amor tan bonito que se expresan por allá, terminando ya la fiesta que me lo iba a imaginar a ir pues a la casa a cambiarse y a caminar, fui a la plaza bolívar, a los proceres y mas, luego al metro de Caracas, y a sabana grande allá a seguir la caminata que hacia tiempo ya, que no la ejecutaba por no haber ido mas a visitar a la amiga que se encuentra por Caracas, las batatas de las piernas, las rodillas y demás todo endureció en tres días de caminar màs y màs, la salud la sentí fina de caminar sin correr subidas y bajadas que se encuentran en la ciudad, es como decir señores veguero en la capital¡¡¡¡
Que experiencia tan bonita y no me lo he de guardar, me sentí como Ezequiel en el cerro la silsa, Ezequiel es un niño de un libro que me leí y que al llegar a caracas no dejaba de reír de imaginar solo verlo huyendo aquel catire que lo solía perseguir,por cierto que por Caracas buscamos pues sin parar el libro naranjas dulces y no logramos conseguir es decir que Ezequiel camino puès junto a mi buscando ese libro tan bueno que no logre conseguir el primer día fue corto y a las siete regrese para asistir a la misa de la hermana de mi amiga el sueño me estaba matando de tanto que camine, y luego repotenciarnos con pizza de don Carmelo que sino esta demás eso estaba era bien bueno o seria la caminata que me hizo comer bello, tremenda caminata la del primer día de la caminante sin incluir los días que siguieron no me queda mas que decir esta historia continuara.........
Prometí mi caminante pero no es el más seguido,
se trata de una mujer caminante de los buenos,
salio de un llano inmenso con sus sabanas y esteros y,
al abandonar su tierra pensó en ciudad de cerros,
imaginando tal vez la experiencia de un viajero,
al cruzar el rìo Apure con el puente y,
su riachuelo con el crecido mas grande abandono el llano adentro,
pasando por guayabal,
la negra y camagùan,
diciendo adiós a las tierras a las que ama de verdad,
paso luego calabozo, quizás fue donde despertó, porque el viaje se hizo largo y un largo sueño se echo, despertó luego a la una llegando creo a Maracay, puès la compañera de asiento llevaba un celular que sonaba a cada rato no permitìa descansar, luego pidió el favor a la señora muy bien permitame su teléfono y se lo arreglare bien, llevaba alarma parejo quizás también a graner al quitarlas pues toditas a dormir como un bebè, siguió el viaje hacia Caracas a dormir sin detener y cuando se diò cuenta ya estaba en la capital, deseando llegar a casa de su amiga a descansar, ja ja ja ja y para sorpresa suya màs no se pudo esperar puès en el mismo momento, que acababa de llegar se consiguió la sorpresa de salir a celebrar el cumpleaños pendiente de una amiga del hogar, eran todas unas doñas de la tercera edad fue una experiencia bonita que vale la pena contar, transmitían una alegría y ànimo por demás, antes de empezar la rumba nos fuimos a caminar en el parque los caobos que quedaba por allá, luego de caminar una hora hay si a celebrar el cumpleaños pendiente de la señora Ana, tendría quizás unos 60 o quizás cumpliendo mas pero por ser tan alegres mas no se habría de notar, todas parecían muchachas quizás de mas poca edad por la alegría transmitida no se les notaba mas, bailaban y recitaban poesías y demás cantaron un popurrí, ayyyyy Dios no lo he de explicar porque la piel se me eriza de tan solo imaginar aquel amor tan bonito que se expresan por allá, terminando ya la fiesta que me lo iba a imaginar a ir pues a la casa a cambiarse y a caminar, fui a la plaza bolívar, a los proceres y mas, luego al metro de Caracas, y a sabana grande allá a seguir la caminata que hacia tiempo ya, que no la ejecutaba por no haber ido mas a visitar a la amiga que se encuentra por Caracas, las batatas de las piernas, las rodillas y demás todo endureció en tres días de caminar màs y màs, la salud la sentí fina de caminar sin correr subidas y bajadas que se encuentran en la ciudad, es como decir señores veguero en la capital¡¡¡¡
Que experiencia tan bonita y no me lo he de guardar, me sentí como Ezequiel en el cerro la silsa, Ezequiel es un niño de un libro que me leí y que al llegar a caracas no dejaba de reír de imaginar solo verlo huyendo aquel catire que lo solía perseguir,por cierto que por Caracas buscamos pues sin parar el libro naranjas dulces y no logramos conseguir es decir que Ezequiel camino puès junto a mi buscando ese libro tan bueno que no logre conseguir el primer día fue corto y a las siete regrese para asistir a la misa de la hermana de mi amiga el sueño me estaba matando de tanto que camine, y luego repotenciarnos con pizza de don Carmelo que sino esta demás eso estaba era bien bueno o seria la caminata que me hizo comer bello, tremenda caminata la del primer día de la caminante sin incluir los días que siguieron no me queda mas que decir esta historia continuara.........
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